¿Cuáles son los problemas fundamentales del sistema sanitario actual?

 

¿Cuáles son los problemas fundamentales del sistema sanitario actual?



Es indiscutible que la pandemia del COVID-19 fue el tema sanitario que sorprendió a todo el mundo durante el año 2020. El virus SARS-CoV-2 dejó al descubierto la fragilidad de varios sistemas sanitarios a nivel global. Otro de los efectos que la pandemia pudo evidenciar lo representan las desigualdades entre territorios en materia sanitaria.

Independientemente de los efectos observados a través de la pandemia en los sistemas sanitarios, Stiglitz (2016) señala que los problemas sobre la sanidad continúan girando en torno a tres cuestiones distintas: los excesivos costes, la limitada cobertura de los seguros y los problemas presupuestarios que tiene el Estado para proporcionar asistencia sanitaria.

Acorde con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2019), en los países de ingresos medianos, el gasto público en salud por habitante se ha duplicado desde el año 2000. Esto representa un promedio del gasto público en salud de US$ 60 per cápita en los países de ingresos medianos bajos y casi US$ 270 per cápita en los países de ingresos medianos altos. Sin embargo, el gasto público solo reduce las desigualdades en el acceso cuando las asignaciones se planifican cuidadosamente para garantizar que toda la población pueda obtener atención primaria de salud.

En el trabajo de Carnota (2017) se muestra que la salud pública en el mundo presenta fallas en el manejo óptimo de los recursos, heredadas principalmente por la administración pública de cada región, pues se tiende más a conseguir recursos financieros adicionales que en aplicar tecnologías que eleven su aprovechamiento e impulsen la excelencia y la sostenibilidad del sistema. Dentro de los resultados del mismo estudio al considerar las variables: mejor atención, mejores medicamentos y nuevas tecnologías; la transición demográfica; la corrupción y; las fallas estratégicas, organizativas y de toma de decisiones. Se concluye que la cuestión principal no está en la cantidad de recursos disponibles, sino en qué se hace con lo que se tiene.

Respecto con la limitada cobertura de los seguros y los problemas presupuestarios que tiene el Estado para proporcionar asistencia sanitaria. La falta de cobertura se ha convertido en una importante cuestión política debido a la incertidumbre que produce, ya que el seguro médico es proporcionado principalmente por los empresarios. Por lo que, si el trabajador pierde su empleo, pierde su seguro. Para el caso de los pobres, éstos normalmente están cubiertos por los programas públicos, ya que generalmente son los que mantienen empleos mal remunerados, los que carecen de un empleo estable y los que trabajan por cuenta propia y, por ende, los que no cuentan con un seguro (Stiglitz, 2016). Cifras oficiales de la OMS (2021) muestran algunos datos sobre la cobertura sanitaria en el mundo:

  • Cerca de la mitad de la población mundial carece de acceso integral a los servicios de salud básicos.
  • 100 millones de personas se ven abocadas a la pobreza extrema (es decir, viven con US$ 1,90 al mes o menos) por tener que pagar los servicios de salud de su propio bolsillo.
  • Más de 930 millones de personas (alrededor del 12% de la población mundial) gastan al menos un 10% de su presupuesto familiar para pagar los servicios de salud.
  • La atención primaria de salud puede atender entre el 80% y el 90% de las necesidades sanitarias de la población a lo largo de su vida.
  • Hay un desajuste de 18 millones de profesionales entre el personal sanitario en activo en todo el mundo actualmente y el que se necesitaría hoy en día para garantizar la cobertura sanitaria universal.

Por otro lado, los crecientes gastos sanitarios que se ejercen en cada país en el mundo han planteado retos presupuestarios, pues se observa una favorable tendencia creciente sobre el gasto público destinado a sanidad, pero con resultados poco favorables. En este sentido, el crecimiento de los costos en salud puede ser tanto una buena como una mala noticia, todo depende de lo que se esté haciendo y lo que se vaya a hacer con los recursos de los cuales se disponga (Carnota, 2017).

Ante esta situación la OMS ha destacado que, indagar en cuáles son los problemas principales y de qué forma se pueden fortalecer los sistemas sanitarios, no solo será crucial para afrontar las emergencias sanitarias inesperadas, también servirán para conocer de qué forma se puede asegurar las condiciones sanitarias adecuadas en aquellas áreas menos favorecidas (Sebastián, 2021).

Referencias

Carnota, O. (2017). El crecimiento de los costos en salud visto desde la ineficiencia. Revista Cubana de Salud Pública, 43(4). Obtenido de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662017000400008&lng=es&tlng=es.

OMS. (2019). Los países están gastando más en salud, pero las personas siguen pagando demasiado de sus bolsillos. Obtenido de https://www.who.int/es/news/item/20-02-2019-countries-are-spending-more-on-health-but-people-are-still-paying-too-much-out-of-their-own-pockets

OMS. (2021). Cobertura Sanitaria Universal. Obtenido de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/universal-health-coverage-(uhc)

Sebastián, N. (2021). La OMS señala 10 problemas en salud a los que atender en 2021. El Global. Obtenido de https://elglobal.es/politica/la-oms-senala-10-problemas-en-salud-a-los-que-atender-en-2021/

Stiglitz, J. (2016). La Economía del Sector Público (Vol. 4). Antoni Bosh.


Comentarios

  1. La contaminación es un factor muy significativo en torno a los gastos en salud y no sólo me refiero a la que se encuentra en la atmósfera, sino en las otras dos esferas donde transitan los recursos vitales como el agua. Por ejemplo, en el Perú en los municipios más altos y apartados de ese territorio, se encuentran un gran número de mineras que, con la bandera del crecimiento económico y la creación de empleos, están degradando no sólo el vital líquido, sino están enfermando a la población con contaminantes como el plomo. Ante esto, se ha denunciado ante las autoridades pero el poder económico es tan grande que se hacen de la vista gorda y culpan, según ellos, a las "malas" condiciones del entorno e higiene de sus hogares y, que por tal razón, gran parte de la población, en su mayoría niños, tiene contaminada su sangre con plomo.
    El gasto en salud debería estar vinculado con base en la productividad de las empresas y que estos mismos , no sólo paguen el daño, sino que exista un cierto veto a su acción de la obtención de utilidad, no importando lo endeble que esté el marco legal de cierto territorio, ya que las "externalidades", como al sistema económico neoclásico le gusta llamarlo, incrementan el gasto en salud de los hogares, lacerando más a la población pobre.
    ¡Y eso que sólo estamos abordando el tema del agua!

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